Reliquias de la Aurora Púrpura es un set de Dofus 3 de nivel 200 con 6 items. Su bonus crece con cada pieza que llevas, hasta el bonus de 6 piezas; completo suma +3 PA, +1 PM, +2 Alcance, +2100 Vitalidad y más.
«El amanecer del 12 de septango del año 26 era frío, y la luz apenas conseguía penetrar entre las tinieblas. Los puestos avanzados bontarianos, que ostentaban los caballeros de la Orden, estaban blancos debido a la helada, y los centinelas, aletargados por el frío de la mañana. Aunque agrupados alrededor de los braseros, no conseguían entrar en calor. El bosque, que normalmente comenzaba a resonar con cientos de ruidos diferentes a esa hora matinal, habría permanecido bajo un total silencio si no hubiese sido por aquel grito que se oyó varias veces durante la noche. Los centinelas, que en un principio no prestaron atención, empezaron a investigar en la oscuridad, allá, hacia el sur. El grito, que dudaban que saliera de un animal corriente, se había acercado».
«La Aurora Púrpura: Los fragmentos encontrados, Tomo IX»
«Bajo sus órdenes, los fantasmas de los caballeros de la Orden del Corazón Valiente se levantaron: las armaduras rodaban por el suelo produciendo un ruido metálico. Calcinados, heridos, despellejados, todos tenían heridas abiertas. Raval pasó silencioso entre las filas y luego señaló al ejército de Brakmar. Las tropas de Hyrkul estaban a las puertas de Bonta. Los trools martilleaban las puertas, que amenazaban con ceder en cualquier momento. Jiva había reagrupado a sus milicianos para que formaran un muro de armaduras. Pero los goblins intentaban deslizarse entre las hendiduras de la puerta, que se agrandaban cada segundo que pasaba. Hyrkul, que había metido su espada en la vaina, ahora asestaba también golpes con su maza. Este detuvo su gesto... y, extrañado, se giró bruscamente...».
«La Aurora Púrpura: Los fragmentos encontrados, Tomo X»
«De repente, unos gritos de angustia se oyeron desde la retaguardia. El coloso, desconcertado, permaneció a la escucha. Pero no eran esos gritos de miedo lo que lo inquietaba. Escudriñó el sur. Y vio a sus tropas desbordadas por los caballeros de la Orden: los mismos que había vencido con el rayo negro. Era una marea blanca que ahogaba a los brakmarianos. En ese momento sonó el cuerno de Bonta. Jiva abría las puertas y los milicianos avanzaron sobre las tropas de Brakmar recuperando paso a paso cada metro de terreno perdido».
«La Aurora Púrpura: Los fragmentos encontrados, Tomo X»
«¡Hyrkul es mi nombre, y tu lo harás conocer en el otro mundo, centauro!», vociferó. Y los dos se lanzaron al ataque. Todo fue cuestión de segundos. Menalt blandía su lanza en cuya punta había un halo de fuego blanco y se dispuso a hacer un ataque directo apuntando al hueco de la garganta, donde las placas de la armadura negra estaban lo suficientemente espaciadas para que el ataque fuese fatal. Pero el guerrero consiguió esquivar el golpe, y la lanza se perdió. Batió sus grandes alas sombrías para azotar y cegar al centauro. Antes de que este pudiera lanzar un segundo ataque, Hyrkul ya tenía empuñada la lanza de Menalt con una mano y, con la otra, lo tenía agarrado por la garganta. Ambos gritaban, uno de rabia y otro de dolor. Un rayo incendiario salió del casco negro y alcanzó a Menalt en el rostro durante unos segundos interminables. Luego el guerrero empujó al centauro conmocionado y agonizante para asestarle el golpe de gracia. Se acercó moviendo su espada en círculos, haciéndola silbar, hasta asestar su golpe: cortó a Menalt en dos y este cayó al polvoriento suelo».
«La Aurora Púrpura: Los fragmentos encontrados, Tomo X»
«Un fulgurante dragón negro había nacido de la espada de Hyrkul. La bestia los observaba desde las alturas. Se lanzó hacia las tropas bontarianas. Estas se abrasaron instantáneamente, los caballeros se desplomaron unos tras otros; y la onda expansiva de la explosión acabó con el resto de guerreros de Bonta. Pouchecot se salvó gracias a su magia, al igual que los árboles centenarios, se enraizó profundamente en la tierra y evitó salir despedido. Las armaduras de los caballeros cubrían el campo de batalla. Una lluvia glacial empezó a caer. Las hordas de brakmarianos volvieron a ponerse en marcha hacia Bonta. Hyrkul se puso delante de un Pouchecot transformado en árbol gigante. El protector se había protegido así del ataque, pero a la vez se había vuelto incapaz de realizar cualquier movimiento. El coloso negro soltó una carcajada siniestra.
"¡Te esculpiré un ataúd con tu propia madera, Pouchecot! Pero antes, quiero ver la cabeza de Jiva balancearse colgada de tus ramas". Escupió y a grandes pasos se reunió con su ejército. Las fortificaciones de Bonta se desprendían a lo lejos, pálidas como la tiza».
«La Aurora Púrpura: Los fragmentos encontrados, Tomo X»
«Luchando por zafarse del combate y dando la batalla por perdida, Hyrkul echó un último vistazo a Bonta, a la que tuvo tan cerca, antes de darse a la fuga hacia el bosque de los abráknidos. Y aunque había perdido la batalla, sí que estaba seguro de una cosa: no había dofus en Bonta. Jiva y Pouchecot no hubiesen dudado en utilizarlos en el momento más duro de la batalla para mostrar su poder y asustar a las tropas brakmarianas... Aquella simple información bien valía las pérdidas de Brakmar... Hyrkul se perdió en el Bosque Oscuro».
«La Aurora Púrpura: Los fragmentos encontrados, Tomo X»
Builds de la comunidad con este set
Todavía ninguna build pública usa Reliquias de la Aurora Púrpura: sé el primero en publicar una.